DDHH y PN DDHH y PN

 

AVANCES DE LOS DERECHOS HUMANOS EN LA POLICIA NACIONAL.

Perfil de la Renovación Institucional Democrática

Introducción

Contemplar el accionar humanitario, protector de los derechos humanos (DDHH),   en una organización tan vasta y compleja como la Policía Nacional, inicia por reconocer sus logros, éxitos y luminosa  estela histórica, para presentar luego su situación actual en esta materia, vinculando siempre democracia con ciudadanía, en el marco del ejercicio constitucional de los derechos fundamentales.

Aspectos Históricos.  

Así, el proceso de reforma y transformaciones experimentadas desde el final de la guerra fía en los años noventa, hasta el presente, nos lleva de la mano con extraordinarias  experiencias en el ámbito del desarrollo de la vida democrática de la República Dominicana.

Como todos los inicios, fue sumamente difícil  preparar el proceso que culminaría convirtiendo a la Policía de institución trasgresora de los derechos humanos en defensora y protectora de éstos, en beneficio del ejercicio de una verdadera y autentica vida democrática, con un clima  adecuado para el uso y disfrute de las libertades civiles, terminando con los rasgos y vestigios de aptitudes autoritarias propias de la dictadura.

En 1992 comienza, a nivel regional, un proceso de reforma del Estado para reformular la forma de gobierno,  partiendo de la necesidad de hacer reales y auténticas las hasta entonces  falsas características de la democracia, con las cuales se disfrazaban regímenes que aparentaban ser liberales,  cuando  en realidad eran dictaduras.

Para esa época, algunos de los iniciadores del proceso de reforma humanitaria, sencillamente fueron condenados a largas penas en prisión por el delito de hablar de derechos humanos en las instituciones militares.

Por esta razón fueron tan tímidas y graduales, en la Policía Nacional,  las reformas en el ámbito del desarrollo de una cultura propiciadora del ambiente que permitiera identificar, respetar y proteger los derechos humanos, terminando con estereotipos y discriminación de todo género en las actuaciones  de los miembros de la institución.

Luego de varios esfuerzos internacionales, entre los que caben citar aquellos originados en la ciudad de New York y Miami, se centra el esfuerzo en el desarrollo de una cosecha de líderes vinculados a la protección  de los derechos humanos, en el ámbito policial, con fuertes raíces dentro de la esfera del Ministerio Público, la Justicia, los medios de comunicación y otras instituciones, que centraron su accionar en la incorporación curricular de temas relativos a la dignidad humana, así como en la capacitación simultánea de agentes policiales y líderes barriales.

Paralelamente, crecían las experiencias de reforma del Estado a partir de la re estructuración del Poder Judicial en toda la región, incorporándole independencia, autonomía y libertad financiera  y económica.

Es así que ya en 1996 se inicia el segundo tramo de las reformas institucionales, avanzando esta vez en el campo del ejercicio de las organizaciones del Poder Ejecutivo, mientras se vislumbraba la necesidad de adecuar los sistemas legislativos de los países de la región.

Se inician programas educativos a nivel de todo el territorio de la República, para incorporar  en la cultura y la práctica policial el respeto, protección y defensa de los derechos humanos como norte y objetivo de la actuación policial, a fin de  alcanzar niveles adecuados de seguridad ciudadana, al tiempo que se avanza en la gestión de políticas públicas transparentes y compatibles con el orden público en una sociedad democrática.

Los esfuerzos de reforma se concretizan en el surgimiento  de la Comisión Permanente  de Reforma de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, así como en la creación de la Comisión de Reforma Policial, el Instituto de Dignidad Humana, el Museo Policial Dominicano y los aprestos para una reingeniería  institucional, con una veintena de proyectos.

Estas transformaciones catalizaron el proceso de avance y reforma de la Policía Nacional, con la aprobación, en el año 2004,  de una nueva ley institucional que aseguraba como finalidad última de la actuación policial la protección y defensa de los derechos humanos, mientras permanecía pendiente la modificación constitucional que cerrara el ciclo de avances consagrando  esa situación para impedir su modificación o desnaturalización.

La reforma de la Constitución  del año 2010, al convertir al país en un Estado Social Democrático de Derecho,  atribuyó rango constitucional a la naturaleza y misión de la Policía Nacional,[1]  despojándola del carácter militar que se había intentado eliminar sin éxito  desde la Ley 22 del año 1965, y ratificando su naturaleza protectora de las libertades civiles, en la prevención, investigación y control de los delitos.

Se sabe que la finalidad última de esa reforma constitucional fue el establecimiento de esa forma de Estado, “para hacer efectivos los derechos fundamentales, orientados a la libertad, la igualdad y la satisfacción de las necesidades materiales de la población en materia de alimento, salud, energía, seguridad y otros rubros en el ideal de promover la unidad de la Nación dominicana.”[2]

Situación actual

La actual situación en materia de DDHH viene dada por la permanente y eficaz acción de la institución de sancionar las violaciones a la dignidad humana y a los derechos fundamentales, sin tolerar ni permitir actos contrarios a la normativa vigente, y propiciando además, una conducta ética que capacita al agente policial para crear y desarrollar cotidianamente aptitudes para proteger y defender las libertades.

Instituto de Dignidad Humana (IDIH)

De ahí que resulte imprescindible, en esta materia, mencionar el Instituto de Dignidad Humana de la Policía Nacional, con su vasta labor de capacitación, promoción, protección y defensa de los derechos humanos, como una de las bases fundamentales del avance y desarrollo de los derechos humanos, desde que iniciara su labor en febrero del año 2002 con la asesoría y ayuda del Instituto de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, con sede en Costa Rica, así como del Departamento de Estado de los Estados Unidos y numerosas organizaciones de la sociedad civil, entre las que destacan Fundación Institucionalidad y Justicia, Participación Ciudadana, Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Comité Dominicano de los Derechos Humanos, y otras organizaciones similares.

 

El IDHI se autodefine como un “organismo de Derecho Público interno adscrito al Sistema Educativo de la Policía Nacional, cuya finalidad básica es lograr que las prácticas y actitudes policiales estén orientadas a la efectiva protección de los derechos humanos en un ambiente compatible con la prevención y control de la delincuencia, de la seguridad ciudadana,  protección de vidas, propiedades; manteniendo la paz y el orden público”[3]

No vamos a mencionar estadísticas ni número de personas capacitadas dentro y fuera de la Policía, pero sí debemos resaltar que sus resultados han superado las expectativas, ya que por sus aportes en la Policía  se ha pasado de un ambiente hostil a los derechos humanos  a uno que tiene por base y por finalidad el respeto de las libertades civiles, demostrando que la esencia última del policía es precisamente su vinculación sagrada y su arrojo por la defensa y protección de aquéllos.

Inspectoría General y Dirección de Asuntos Internos.

            De nada valdría una labor de capacitación que no estuviera respaldada por un enérgico accionar para descubrir y sancionar  conductas o aptitudes violatorias de los derechos humanos.  Por eso se debe destacar que junto a la labor del IDIH existe una adecuada fiscalización  sobre la conducta y la ética del personal policial que  se ejercen a través de la Inspectoría General y la Dirección de Asuntos Internos, con la ayuda y la colaboración de la Dirección de Inteligencia Delictiva, la Dirección de Asuntos Legales y los tribunales de justicia.

En efecto, la situación del sistema de justicia universal que ha derogado la existencia de los tribunales policiales para conocer de los crímenes y delitos atribuidos  a los agentes policiales, ha sido fundamental en la represión y condena de los violadores de los derechos humanos, ya que aquellos solamente tienen competencia en el ámbito de las  infracciones policiales.

 

Jefatura de la Policía Nacional

            Además de la acción educativa y fiscalizadora, la doctrina de la Jefatura de la Policía Nacional, formulada, escriturada y publicada, es consistente con instruir a los miembros de esa organización en el sentido de incrementar la sensibilidad hacia los derechos humanos, a fin de proteger y defender la dignidad humana y permitir el ejercicio de los derechos fundamentales. Igualmente, reafirma los principios básicos de actuación contemplados en la Ley Institucional No.96-04, en el sentido de que se debe absoluto respeto a la Constitución y las leyes, y que se debe  actuar con integridad, objetividad, profesionalidad y discreción, dentro del marco de la jerarquía y la subordinación.

 

 

 

Conclusiones

De esta manera, si repasáramos aspectos tales como la no discriminación en la aplicación de la ley, la detención en las investigaciones policiales, el manual sobre el uso de la fuerza, protección del menor y de la mujer, los derechos humanos de las víctimas, la existencia de directivas sobre el mando y gestión de la labor policial respetuosa de las libertades, la vinculación con la comunidad a través del policiamiento comunitario, la actuación conjunta de Ministerio Público y Policía en las investigaciones,  y las sanciones a las violaciones de los DDHH cometidas por la Policía, tenemos que llegar al convencimiento, de que aún cuando muy esporádicamente surgen denuncias sobre  torturas o el uso desproporcional de la fuerza, éstas no constituyen un método de aplicación sistemático en la Institución, sino casos aislados a los cuales tanto la Jefatura de la Policía Nacional como la sociedad en sentido general y los tribunales judiciales en particular,  prestan la atención necesaria con la colaboración de los medios de comunicación y las diversas organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la protección y defensa de los DDHH.

Por tanto, procede afirmar que han avanzado  los derechos humanos en la Policía Nacional y en la República Dominicana, y que de continuar el proceso educativo así como los procedimientos sancionadores de los violadores de la dignidad humana, continuarán avanzando y perfeccionándose a medida que crecen, se desarrollan y se multiplican las libertades humanas, conforme el nuevo marco constitucional, celosamente protegido por el Tribunal Constitucional.

Muchas gracias.

 

Bibliografía.-

1.- Constitución de la República,  Editada por Finjus y Participación Ciudadana,  Santo Domingo, 2010.-

2.- Ley Institucional de la Policía Nacional, Gaceta Oficial 10258, del 5 de febrero 2004.

3.-Instituto de Dignidad Humana de la Policía Nacional, Dirección Ejecutiva, Editora Nuevo Diario,  Santo Domingo, 2002.

4.-Democracia y Constitución, del Estado Liberal al Social Democrático, Dr. Pérez Sánchez, Talleres del Banco Central, 2010.-

5.- Constitución Dominicana y Dignidad Humana, Dr. Pérez Sánchez, Instituto de Capacitación Legal, impreso por Bussines Card, Santo Domingo, 2012.-

6.-Etica Policial, José Luis Servera Muntaner, Editorial Tirant Lo Blanch, Valencia, 1999.-

7.-Doctrina de la Policía Nacional, Enero 2005, Talleres del Banco Central.

8.- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,  “Normativa y Práctica de los Derechos Humanos para la Policía,  Manual Ampliado de Derechos Humanos para la Policía”, Impreso por Naciones Unidas, Ginebra, 2004

Anexo[4]

APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS GENERALES DE DERECHOS HUMANOS

Normas de derechos humanos

• Las normas internacionales de derechos humanos obligan a todos los Estados y a sus agentes, incluidos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. • Los derechos humanos son objeto legítimo del derecho internacional y del escrutinio de la comunidad internacional. • Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley están obligados a conocer y aplicar las normas internacionales de derechos humanos.

Práctica de los derechos humanos

• Adopte una política global de derechos humanos para su organización. • Incorpore las normas de derechos humanos al reglamento interior de la policía.• Organice capacitación de derechos humanos para toda la policía, tras la entrada en funciones y periódicamente.• Coopere con las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos.

CONDUCTA ÉTICA Y LÍCITA.- Normas de derechos humanos

• Los derechos humanos emanan de la dignidad inherente a la persona humana.• Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetarán y cumplirán la ley en todo

momento.• Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley cumplirán en todo momento los deberes que les impone la ley, sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra actos ilegales, en consonancia con el alto nivel de responsabilidad exigido por su profesión.• Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no cometerán ningún acto de corrupción, se opondrán rigurosamente a todos los actos de esa índole y los combatirán. • Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetarán y protegerán la dignidad humana y defenderán y harán respetar los derechos humanos de todas las personas. • Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley informarán sobre las violaciones de las leyes, los códigos y los conjuntos de principios que promueven y protegen los derechos humanos. • En todas las actividades de la policía se observarán los principios de legalidad, necesidad, no discriminación, proporcionalidad y humanidad.

 

Práctica de los derechos humanos

Todos los funcionarios de policía

• Inscríbase en programas de capacitación en el servicio para comprender mejor sus atribuciones legales y sus limitaciones. Recuerde que “la obediencia a las órdenes de un

superior” no puede invocarse para justificar violaciones graves de los derechos humanos, como asesinatos y torturas. • Familiarícese con los procedimientos internos y

externos de denuncia y notificación.• Comunique las infracciones de la ley y las violaciones de los derechos humanos. Funcionarios con responsabilidades de mando y

supervisión• Organice programas de capacitación en el servicio para velar por que todos los agentes de policía comprendan plenamente sus atribuciones legales y los derechos jurídicos de los ciudadanos.• Mediante el ejemplo y buenas prácticas de mando y gestión, vele por que todos los agentes de policía mantengan el respeto a la dignidad de

todas las personas. • Vele por que toda la política y la estrategia de la policía, así como las órdenes que reciben los subordinados, tengan en cuenta la obligación de proteger y promover los derechos humanos. • Vele por que todos los informes y denuncias de violaciones de los derechos humanos se investiguen plena y cabalmente.• Elabore y haga cumplir reglamentos que incorporen las normas internacionales de derechos humanos. • Elabore un código de conducta para el cuerpo de policía en el que figuren las normas internacionales examinadas en la presente sección.

 

LA ACTUACIÓN DE LA POLICÍA EN LAS DEMOCRACIAS

Normas de derechos humanos

• La policía velará por la protección de la seguridad pública y los derechos de las personas. • La policía será un órgano independiente, parte del ejecutivo, que actuará bajo la dirección de los tribunales y estará sujeta a sus órdenes Todo órgano de aplicación de la ley debe ser representativo de la comunidad en su conjunto, obedecerla y responder ante ella. • Todos los funcionarios de policía son parte de la comunidad y tienen la obligación de servirla. • Los funcionarios de policía ejercerán sus funciones, atribuciones y deberes como servidores imparciales del público en general y del gobierno.• Los funcionarios de policía no podrán participar directamente en actividades políticas. • No se podrá ordenar ni forzar a ningún funcionario de policía a ejercer sus funciones o atribuciones ni a dedicar recursos policiales en favor o en detrimento de ningún partido político o grupo de interés, ni de ningún miembro de éstos. • La policía tiene el deber de defender los derechos de todas las personas, organizaciones y partidos políticos y de protegerlos por igual sin temor ni trato de favor. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley. • Las limitaciones al ejercicio de los derechos y el disfrute de las libertades tendrán el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática. • Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. • La voluntad del pueblo se expresará mediante

elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual. • Todas las personas tienen derecho a la libertad de opinión, expresión, reunión y asociación.

Práctica de los derechos humanos

Todos los funcionarios de policía. • Mantenga su independencia e imparcialidad políticas en todo momento.• Desempeñe todas sus funciones con imparcialidad y sin discriminación basada en la raza, el color, el sexo, la lengua, la religión o la política.

• Proteja y respete los derechos humanos de todas las personas, incluidos los derechos que son esenciales para los procesos políticos. • Mantenga y conservare el orden social para que los procesos políticos democráticos puedan realizarse constitucional y legalmente.

 

Funcionarios con responsabilidades de mando y supervisión

• Vele por que las políticas y estrategias del organismo policial se basen en el respeto del gobierno democrático. Procure conocer las necesidades concretas de la comunidad local y adoptar medidas para responder a esas necesidades. • Vele por que la composición del organismo policial sea representativa de la comunidad en conjunto aplicando políticas y prácticas de contratación y gestión que sean equitativas y no

discriminatorias. • Asegúrese de que los procedimientos de contratación y programas de capacitación estén destinados a contratar y conservar agentes de policía aptos y dispuestos a acatar las normas de la labor policial democrática.

LA NO DISCRIMINACIÓN EN LA APLICACIÓN DE LA LEY

Normas de derechos humanos

• Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. • Los derechos humanos emanan de la dignidad inherente a la persona humana. Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley cumplirán en todo momento los deberes que ésta les impone, sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra actos ilegales. • Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley respetarán y protegerán la dignidad humana y mantendrán y defenderán los derechos humanos de todas las personas. • Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. • En la protección y el servicio a la comunidad, la policía no discriminará ilícitamente por motivos de raza, sexo, religión, idioma, color, opinión política, origen nacional, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

• No se considerarán ilícitamente discriminatorias las medidas que la policía aplique para proteger los derechos y la condición especial de la mujer (en particular de las mujeres embarazadas y las madres lactantes) los niños y los jóvenes, los enfermos, las personas de edad u otras personas que necesiten un trato especial de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos. • Las políticas de selección de personal, contratación, asignación de funciones y ascenso de los organismos policiales estarán libres de toda forma de discriminación ilícita.

Práctica de los derechos humanos. Todos los funcionarios de policía

• Familiarícese con la comunidad a la que sirve. Reúnase con los dirigentes y representantes de las diversas comunidades étnicas y raciales. • Participe en patrullas de a pie y actividades de servicio comunitario en barrios con diversidad étnica. • Opóngase al uso de estereotipos o denominaciones despectivas con sentido racial en la comunidad

y en la comisaría. • Participe en los programas de capacitación que ofrezca su servicio sobre relaciones étnicas o raciales.  Hable con los miembros de los grupos minoritarios

de las comunidades a las que sirve a fin de conocer sus necesidades, sus quejas y sus sugerencias. Sea sensible y receptivo.

Funcionarios con responsabilidad de mando y supervisión

• Organice cursillos en el servicio para sensibilizar a los agentes de policía respecto de la importancia de las buenas relaciones étnicas y raciales y de la labor policial no discriminatoria. • Elabore un plan de acción sobre relaciones raciales en consulta con las distintas comunidades étnicas. • Dé órdenes claras sobre el comportamiento, la forma de hablar y las actitudes que son más adecuadas para tratar con los distintos grupos étnicos y raciales. • Evalúe sus políticas de selección, contratación y ascensos para garantizar la igualdad entre los diversos grupos. Procure reclutar miembros de minorías étnicas y raciales y de los grupos que estén insuficientemente representados en su servicio de policía. • Establezca mecanismos permanentes para recibir las quejas y sugerencias de los miembros de los grupos étnicos, raciales, religiosos y lingüísticos de la comunidad.

• Adopte estrategias de trabajo policial en la comunidad. • Designe a un coordinador encargado de las relaciones con las minorías en su servicio. • Sancione todo comportamiento profesional discriminatorio, no receptivo o indebido. • Recompense las iniciativas destinadas a mejorar las relaciones en la comunidad. • Organice cursillos sobre relaciones raciales y étnicas para todos los funcionarios de policía.

 

 

 

LAS INVESTIGACIONES POLICIALES. Normas de derechos humanos

Durante las investigaciones, los interrogatorios de testigos, víctimas y acusados, los registros de personas, los registros de vehículos y locales, y la interceptación de correspondencia y comunicaciones: • Toda persona tiene derecho a la seguridad.

• Toda persona tiene derecho a un juicio imparcial. • Toda persona tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad en un juicio imparcial.

• Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia. • Nadie será objeto de ataques ilícitos a su honra o su reputación.

• No se ejercerá presión alguna, física o mental, sobre los acusados, los testigos o las víctimas con el propósito de obtener información. La tortura y otros tratos inhumanos o degradantes están absolutamente prohibidos. • Las víctimas y los testigos serán tratados con compasión y consideración. • La confidencialidad y el cuidado en el tratamiento de la información delicada se aplicarán en todo momento. • Nadie será obligado a confesarse culpable ni a declarar contra sí mismo. • Las actividades de investigación se realizarán sólo de manera lícita y justificada. • No se permitirán las actividades de investigación que sean arbitrarias o constituyan una intrusión indebida. • Las investigaciones serán competentes, exhaustivas, inmediatas e imparciales. • Las investigaciones servirán para identificar a las víctimas; obtener pruebas; encontrar testigos; determinar la causa, la forma, el lugar y el momento del delito; e identificar y detener a los autores. • Se estudiará detenidamente el lugar de los hechos y se recogerán y preservarán cuidadosamente las pruebas.

Práctica de los derechos humanos. Todos los funcionarios de policía

• Elabore procedimientos normalizados para consignar la información obtenida durante las investigaciones. • En caso de duda acerca de la legitimidad de una actividad de investigación, y siempre que sea posible, consulte a sus superiores antes de seguir delante. • Trate a todos los sospechosos como si fueran inocentes, con educación, respeto y profesionalidad. • Mantenga un registro detallado de todas las declaraciones tomadas. • Participe en actividades de formación en el servicio para mejorar sus técnicas de investigación. • Informe de sus derechos a la víctima, al testigo o al acusado antes de tomar la declaración.• Antes de emprender una investigación deberá preguntarse lo siguiente: ¿es legítima? ¿Servirán los resultados ante el tribunal? ¿Es necesaria? ¿Constituye una intrusión indebida? • No busque una confesión como base de un caso. El objeto de la investigación debe ser la obtención de pruebas independientes. • Antes de proceder a un registro obtenga una orden o un mandamiento judicial de registro siempre que sea posible. Los registros sin orden deben ser la excepción y llevarse a cabo

sólo cuando sea razonable y esté justificado, como en el curso de una detención lícita, en caso de libre consentimiento o cuando la obtención de una orden con antelación sea imposible dadas las circunstancias. Conozca a la comunidad en la que trabaja. Establezca estrategias activas de prevención de la delincuencia y conozca a fondo los riesgos que existen en la comunidad.

Funcionarios con responsabilidades de mando y supervisión

• Establezca mecanismos administrativos que aceleren el proceso de investigación.

• Establezca normas en las que se insista en que las investigaciones deben respetar las salvaguardias legales. • Organice programas de capacitación sobre normas legales y técnicas científicas eficaces para las investigaciones. • Establezca procedimientos estrictos de supervisión para el tratamiento de la información confidencial. • Establezca en coordinación con los organismos sociales pertinentes, mecanismos de asistencia a las víctimas. Establezca políticas para lograr que las investigaciones no dependan de las confesiones. • Elabore estrategias para la actuación de la policía en la comunidad que permitirán a la policía estar en contacto más estrecho con la comunidad y por consiguiente con la información que necesitan para la prevención y solución de los

delitos. • Solicite cooperación técnica -de ser necesario, a programas especializados internacionales- sobre técnicas y medios modernos de investigación policial. • Publique e imponga sanciones estrictas para castigar el incumplimiento de las normas relativas

a la legitimidad de las prácticas de investigación.

DETENCIÓN.- Normas de derechos humanos

• Todo individuo tiene derecho a la libertad y a la seguridad de su persona y a circular libremente Nadie podrá ser sometido a detención o prisión arbitraria. • Nadie podrá ser privado de su libertad, salvo por las causas fijadas por ley y con arreglo al procedimiento establecido en ésta. • Toda persona detenida será informada, en el momento de su detención, de las razones de ésta. • Toda persona detenida será notificada sin demora de la acusación formulada contra ella. • Toda persona detenida será llevada sin demora ante una autoridad judicial. • Toda persona que sea privada de su libertad tendrá derecho a comparecer ante un tribunal, a fin de que éste decida a la brevedad posible  sobre la legalidad de su detención o de su privación de libertad y ordene su libertad si la privación de la libertad fuera ilegal. • Toda persona detenida tendrá derecho a ser juzgada dentro de un plazo razonable o a ser puesta en libertad.

La prisión preventiva de las personas que hayan de ser juzgadas no debe ser la regla general. • Todas las personas detenidas o privadas de libertad tendrán acceso a un abogado u otro representante legal y oportunidades suficientes para comunicarse con ese representante. • Se harán constar por escrito todas las detenciones y se consignarán los motivos de la detención, el momento de la detención, el momento de traslado a un lugar de custodia, el momento de comparecencia ante una autoridad judicial, la identidad de los policías que intervengan, información precisa sobre el lugar de custodia, y los detalles del interrogatorio.• El escrito de la detención se comunicará al detenido o a su abogado. • La familia del detenido será informada sin demora de la detención y del lugar en que se encuentra el detenido. • Nadie será obligado a confesarse culpable o a declarar contra sí mismo. Cuando sea necesario, se facilitarán los servicios de un intérprete durante los interrogatorios.

 

Práctica de los derechos humanos. Todos los funcionarios de policía

• Revise periódicamente, para comprenderlos claramente, sus atribuciones en la detención y los procedimientos que deben aplicarse en el momento de la detención y después de ésta. • Participe en programas de capacitación para adquirir y mantener sus aptitudes de relación interpersonal, y en particular de comunicación para poder llevar a cabo las detenciones eficaz y discretamente y con el debido respeto a la dignidad humana. • Cuando la resistencia no sea manifiesta, hable con tranquilidad, educación y deferencia al realizar la detención y no utilice un tono enérgico y autoritario más que cuando sea estrictamente necesario.  • Aprenda y practique técnicas y tácticas necesarias

para llevar a cabo las detenciones con eficacia, discreción y el debido respeto a la dignidad humana. • Aprenda y practique el uso de esposas y otros medios coercitivos. • Aumente la confianza en sí mismo, por ejemplo aprendiendo técnicas de defensa personal. • Estudie cuidadosamente el capítulo sobre el uso de la fuerza en las detenciones. • Obtenga una orden o mandamiento de detención siempre que sea posible.

• Lleve consigo en el uniforme una tarjeta en la que estén escritos los derechos que asisten al detenido y léalos textualmente al detenido una vez esposado o controlado. • Estudie técnicas de solución de conflictos en cursos de capacitación en el servicio o en programas comunitarios de educación. • Como norma, anote cuidadosamente todos los

detalles de detención.

Funcionarios con responsabilidades de mando y supervisión

• Publique y aplique normas claras sobre los procedimientos de detención.• Organice programas continuos de formación para todos los funcionarios sobre los procedimientos

de detención, los derechos del detenido y las técnicas para llevar a cabo las detenciones

de forma segura y humana.• Organice formación sobre relaciones interpersonales, técnicas de resolución de conflictos, defensa personal y uso de medios de coerción. • Prepare formularios estándar para consignar los datos relativos a la detención, basándose en este capítulo y en las leyes y procedimientos para la detención vigentes en su jurisdicción. • Cuando una detención pueda planificarse con antelación asegúrese de que hay varias opciones y de que la calificación, la preparación, la información previa y la táctica adoptada son apropiadas para las circunstancias y las condiciones en que vaya a practicarse la detención. Obtenga información de los funcionarios que hayan participado en cada detención y compruebe cuidadosamente el parte de detención para cerciorarse de que está debidamente cumplimentado. • Establezca procedimientos para garantizar el acceso sin obstáculos de los abogados defensores a los detenidos.

PERÍODO DE DETENCIÓN PREVENTIVA.  Normas de derechos humanos

• La prisión preventiva será la excepción y no la norma. • Toda persona privada de libertad será tratada humanamente y con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. • Toda persona acusada de un delito penal será considerada inocente mientras no se demuestre su culpabilidad en un juicio imparcial. • Ninguna persona encarcelada será sometida a tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, ni a forma alguna de violencia o amenazas. • Las personas encarceladas lo estarán solamente

en lugares oficialmente reconocidos, y sus familiares y representantes legales recibirán

información completa al respecto. • En esos lugares, los menores estarán separados de los adultos, los hombres de las mujeres y los procesados de los condenados. • Las decisiones acerca de la duración y la legitimidad del encarcelamiento serán adoptadas por una autoridad judicial o equivalente. • Las personas encarceladas tendrán derecho a

ser informadas del motivo de su encarcelamiento y de todas las acusaciones formuladas contra ellas. • Las personas encarceladas tendrán derecho a mantener contactos con el mundo exterior y a que las visiten sus familiares, así como a comunicarse en privado y personalmente con un representante legal. Las personas encarceladas permanecerán en

instalaciones dignas, concebidas para preservar su salud, y recibirán alimentos, agua, alojamiento, ropa, servicios médicos, facilidades para el ejercicio físico y artículos de aseo personal. • Se respetarán las creencias religiosas y morales de las personas encarceladas. • Toda persona encarcelada tendrá derecho a comparecer ante una autoridad judicial y a que se examine la legalidad de su encarcelamiento. • Se respetarán los derechos y la condición especial de las mujeres y los menores encarcelados. • Nadie se aprovechará de la situación de una persona encarcelada para obligarla a confesar o inculparse a sí misma o a otra persona en forma alguna. • Las medidas de disciplina y orden serán solamente las establecidas en la ley y el reglamento, y no excederán de las necesarias para una  custodia segura ni serán inhumanas

Práctica de derechos humanos. Todos los funcionarios de policía

• Participe en programas de capacitación a fin de mejorar sus conocimientos sobre asesoramiento, control de disturbios, primeros auxilios, defensa personal, solución de conflictos y supervisión. • Estudie los partes de examen y evaluación de todos los detenidos para saber cuáles son los más vulnerables. • Facilite las visitas de sacerdotes u otros religiosos, representantes legales, familiares, inspectores y personal médico. • Estudie y utilice las técnicas más modernas y avanzadas para tomar declaración a los detenidos. • Lleve siempre un distintivo de identificación que estará a la vista en todo momento.  No entre en las instalaciones de detención con un arma de fuego a menos que sea para trasladar a un detenido al exterior. • Lleve a cabo inspecciones periódicas de los detenidos para garantizar su seguridad. • Consulte al personal médico todos los aspectos de la alimentación, la restricción de los movimientos y la disciplina. •Notifique de inmediato toda sospecha de malos tratos, físicos o mentales, a los detenidos. • No utilice nunca instrumentos de restricción de los movimientos para imponer castigos. Use

estos medios solamente cuando sea necesario impedir la fuga durante los traslados; por motivos médicos certificados; o por orden del director, cuando hayan fracasado otros métodos y con el fin de impedir daños al detenido o a terceros o desperfectos en las instalaciones. • Facilite el uso de material de esparcimiento, libros y material de escritorio.(…)

 

[1] Vide Constitución de la República, Editada por Finjus y Participación Ciudadana, artículo 255, página 112, Santo Domingo.

[2] Pérez Sánchez, Manuel de Jesús, “Democracia y Constitución”, Talleres del Banco Central, Octubre 2010, Santo Domingo, página 189.

[3] Vide Web de la Policía Nacional, www.policíanacional.gov.do

[4] Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,  “Normativa y Práctica de los Derechos Humanos para la Policía,  Manual Ampliado de Derechos Humanos para la Policía”, Impreso por Naciones Unidas, Ginebra, 2004.-